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Similitud marcaria

Cuándo dos marcas son parecidas

No hace falta que se escriban igual. La confundibilidad se evalúa en tres planos distintos, y alcanza con que uno se active para que haya conflicto. Por eso buscar la palabra exacta no sirve.

Los tres planos no son una invención nuestra: es como la doctrina y la jurisprudencia marcaria vienen analizando el parecido desde hace décadas. Un cotejo automático los reproduce, no los reemplaza.

Plano fonético

¿Suenan igual al decirlas?

Es el que más conflictos genera, porque la gente pide las cosas hablando. Cambiar una letra no cambia el sonido: ALMAVERDA y ALMA VERDE se escriben distinto y se escuchan casi igual.

Acá entran las sustituciones que el oído no distingue —b y v, c y k y qu, s y z y c, y y ll, g y j— y los cortes de sílabas que no se pronuncian.

Plano ortográfico

¿Se ven parecidas escritas?

Cuánto hay que cambiar de una para llegar a la otra: letras agregadas, sacadas o cambiadas de lugar. Es lo que atrapa las variantes que buscan pasar desapercibidas en un cartel o en una etiqueta.

Plano conceptual

¿Quieren decir lo mismo?

Dos marcas que no comparten ni una letra pueden evocar la misma idea. Es el plano que atrapa las traducciones y los sinónimos, y el que una comparación de texto nunca va a encontrar.

Y un cuarto criterio, que es nuestro

A esos tres le sumamos uno que no viene de la doctrina sino del motor: la contención. Aparece en el informe con su propio puntaje, al lado de los otros tres, y lo decimos así de explícito porque no es una cuarta categoría clásica — es un aporte nuestro.

Contención · aporte del motor

¿Una está metida adentro de la otra?

Una marca entera contenida en la otra: VITAL adentro de VITALIFT. Ninguno de los tres planos clásicos lo atrapa solo —escritas y dichas enteras son distintas, y no significan lo mismo—, pero el nombre que registraste está ahí adentro igual.

Es el caso de la marca nueva que le agrega una palabra a la tuya y sigue llevándose puesto tu nombre.

La clase también importa

Las marcas se registran por clase, según el nomenclador de Niza. Dos marcas idénticas pueden convivir si cubren rubros que no se tocan, y dos parecidas en la misma clase pesan mucho más que en clases lejanas. Por eso el cotejo mira todas las clases y marca aparte cuáles coinciden con la tuya: recortar antes de mirar es decidir por el otro qué le puede doler.

Qué hace un score y qué no

Un puntaje alto no dice que haya infracción, ni que una oposición vaya a prosperar. Dice que vale la pena mirarlo, y en qué plano se parece — que es información distinta de un número solo.

RADAR MARCARIO compara en los tres planos, agrega la contención y te muestra el puntaje de cada uno por separado. La decisión de qué hacer con eso es tuya, y la evaluación legal de tu caso es de un profesional matriculado.

Si querés ver cuántas solicitudes parecidas a tu marca se publicaron, se puede consultar gratis.

¿Y tu marca? ¿Apareció algo parecido?

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